La difícil decisión de "dejar de hacer"
- André Soto
- Dec 24, 2024
- 3 min read
Updated: Dec 26, 2024
Estoy convencido de que los resultados que tienes o no tienes en tu vida están determinados en buena medida por la forma como utilizas tu tiempo. Aquellas cosas que decides hacer o no hacer determinan tus resultados en tu salud, tus relaciones, tu profesión y cualquiera de tus metas.
De las cosas que mas me han ayudado en los últimos años, y que comparto mucho con la gente, es dejar de pensar que tendré tiempo de hacer todo. Me incomoda que existan libros, videos y cursos que orientan la productividad hacia el tema de "hacer más". En mi perspectiva, no hay mayor peligro que hacer más cosas sin asegurarte de su importancia y sin reflexionar sobre las que estás dejando de hacer. Lo comento mucho en mis charlas y talleres sobre el tema:
No hay peor cosa que hacer eficientemente cosas que no deberías de haber hecho.
Un día tiene 24 horas, una semana 168 horas, y un año aproximadamente 8,760. No hay más.... de hecho, de acuerdo con la esperanza de vida promedio en el mundo en este momento, un ser humano vive aproximadamente 4,000 semanas. Lo que te quiero decir con esto es que por más eficiente que seas siempre va a haber cosas que no puedas hacer, y más vale que seas más consciente de ellas para evitar, en lo posible, que las cosas que dejas de hacer sean verdaderamente importantes. Aunque esto pareciera sentido común, en un mundo ocupado como en el que vivimos, todos hemos tenido días en los que hacemos muchas cosas y quizá la única que no hicimos era la más importante.
El peligro es que esto se vuelva una constante y pases días, meses o años trabajando más que nunca, sin los resultados que quisieras o lo que es peor, que enfrentes las consecuencias de "no haber tenido tiempo" de prepararte, de cuidar tu salud, de pasar tiempo de calidad con tus seres queridos.
Si un día no puede tener más de 24 horas, más vale elegir más conscientemente como utilizar nuestro tiempo. Al final, de todos modos habrá cosas que no puedas hacer. En mis sesiones de Coaching, comparto mucho que la única forma de hacerte tiempo es: delegando, optimizando o dejando de hacer. Dejar de hacer es sin duda una difícil decisión pero que es mejor tomar conscientemente a que sea tomada automáticamente por tu rutina, por tus hábitos o incluso por otras personas. Cuando dejas de hacer algo, estás abriendo ese espacio para sí hacer algo importante, algo que te ayuda avanzar a tu siguiente nivel. Al final de una semana, un mes, un año o una vida ocupada, resultará mejor que lo que hayas dejado de hacer, porque sucederá, hayan sido aquellas cosas de menor relevancia en tu vida y en tu trabajo.
Nada me daría más gusto que después de haber invertido unos minutos de tu tiempo leyendo esta reflexión, la conviertas en algo útil y pienses en las siguientes preguntas:
¿Qué tengo que dejar de hacer, o hacer menos?
¿Cuál es el impacto en mi vida o en mi trabajo de dejar de hacer esto y cuál sería si invirtiera más tiempo en lo que da más valor?
Si quiero avanzar en esta meta, cuánto tiempo necesito hacerme y para hacerlo qué cosas elijo eliminar
Elige aunque sea UNA COSA que podrías dejar de hacer (o dedicarle menos tiempo) y toma la difícil decisión de cambiarla para abrirle espacio a algo más importante (tu descanso, tu salud, tu familia, tu educación, el proyecto estratégico, etc.). Los resultados están garantizados.
Si de todos modos vas a dejar de hacer cosas, es mejor que seas tú quien decida cuáles deben ser.

